viernes, 29 de abril de 2011
Boletín Colectivo Costarricense Psicología de la Liberación
lunes, 25 de abril de 2011
Este viernes continuamos................
¡Nos vemios el viernes¡
uNo.

(de Sebastian Pedro, publicado en FB el Domingo, 16 de mayo de 2010 a las 9:27)
Soy Artaud y la música
la inestable transparencia del corazón
y la miseria
Yo soy Matín Baró leyendo a Jung
/la ventana el sol, el olor del agua que sueña lavar
la profundidad del magma, el tejido de la danza rota centroamericana/
Acá estoy
leyendole poemas de diamante a las ahumadas palomas de las plazas cuadriculadas
del mapa larguísimo
murmurando, esperando la campana, o la condena, que mi hijo me regale un helado, o que me ejecuten mientras amo lo que puedo, con toda la sangre y el nervio que puedo.
Este látigo y el aire del altiplano
la carretera marcada de cruces
las compañeras, los compañeros / y también los olvidos /
ese cúmulo de ojos condensando la materia utópica de las ciudades
abiertas y de campos recuperados por el vértigo común del bosque
(la imagen es la portada del disco "Artaud" del grupo argentino Pescado Rabioso de 1973)
Bourdieu: Los usos sociales de la ciencia
Resalto en primer lugar este párrafo del autor, ya que considero sintetiza la “verdad” de la ciencia de forma simple: “La ciencia no tiene nunca otro fundamento más que la creencia colectiva en sus fundamentos, que produce y supone el funcionamiento mismo del campo científico” (43)
Empieza Bourdieu planteando que la producción científica es uno de los campo de producción simbólica que como otros campos posee una estructura y una forma de funcionar en acuerdo a intereses particulares.
En este sentido hay relaciones de poder, estrategias, intereses y ganancias que determinan lo que es considerado de valor científico y lo que no.
La doxa y su retórica define lo que está admitido por el solo hecho de su pertenencia al campo, creándose un circulo cerrado y vicioso donde se suelen crear seudo revoluciones que pretenden dar una imagen de progreso pero que en el fondo no son más que refritos que no cuestionan el esquema mismo, viciado, del campo.
Nos dice Bourdieu, que la ciencia oficial excluye como “… absurda o impensable cualquier tentativa por tomar una posición imprevista.” Todo esto en el fondo no son ni más ni menos, como lo indica, que estrategias ideológicas disfrazadas de toma de posición epistemológica a defender, dentro de un discurso “netamente científico”, pero que como lo señala reiteradamente este autor, esta lejos de serlo, ya que se da dentro de una estructura social mayor con grupos de poder e interese particulares, donde la ciencia es otra más de sus herramientas.
La eficacia simbólica de esta doxa reposa, no dice el autor, en el desconocimiento de su lógica y de sus efectos, donde tanto los científicos como los simples mortales se ven atrapados. Lo que nos remite al concepto de desideologización de Pablo Freire y la actitud critica de Martín-Baró.
Es así como la codiciada autoridad científica, el reconocimiento de los otros del valor del trabajo realizado, es parte del capital a acumular, el cual una vez adquirido le confiere a su portador algo así como un aura, que le facilitará el reconocimiento de futuros descubrimientos, así como el poder de denegar o favorecer el reconocimiento de este galardón a otros. Este poder adquirido puede tener un efecto enceguecedor que limita la actitud critica que todo científico debería tener.
Este último punto considero que es uno de los más delicados de lo que este autor desarrolla, puesto que, como se ha dicho, esta autoridad de la ciencia no se da en vacío y por lo general esta del lado y en función de otras estructuras de poder de la sociedad, donde el capital científico puede ser utilizado por otras instituciones cumpliendo así una función ideológica para avalar y fortalecer formas de poder injustas y excluyentes.
En el caso de la psicología esto fue directamente criticado por Martín-Baró. La psicología de la liberación es un esfuerzo por hacer que el discurso científico este del lado de los pobres, asumiendo sus problemas como importantes, ya que esta es otra de las formas como la ciencia oficial asegura el poder del estatus quo: designando cuáles son problemas relevantes y cuáles no.
Martín-Baró también señaló la importancia de cambiar este estado de cosas desde los centros mismos de formación profesional. ya que, como Bourdieu señala, esta ficción social de la verdad científica que, socialmente no tiene nada de ficticio por su eficacia simbólica, se logra perpetuar a través de las instituciones de enseñanza, donde se consolidan todas las prácticas que posibilitaran la adquisición de la autoridad científica, así como a través de las llamadas revistas científicas y demás medios de difusión masiva, que la consagran e inculcan sistemáticamente.
En relación con esto último es importante resaltar lo que nos indica Bourdieu sobre como el sistema absorbe los sujetos más brillantes, asegurándose así el control y manejo de un capital importante, por un lado, y por otro, al mantener velada esta lógica interna del campo, en el caso de las ciencias sociales, lo que ha operado es lo que Bourdieu denomina reconocimiento extorsivo, ya que al situarla en el escalafón inferior dentro de las ciencias, alcanzar el reconocimiento implica doblegarse ante esta lógica, sin cuestionarla, pasando a formar parte del engranaje autojustificador, no sólo de discurso científico, sino del sistema de poder establecido. E s por esto que el autor dice que las revoluciones contra el orden científico establecido son necesariamente revoluciones contra el orden establecido.
sábado, 23 de abril de 2011
Psicología desde la otra orilla: para adelante......................
Isaac Prilleltensky y Geoffrey Nelson
«¡Ay de vosotras, almas perversas! No esperéis ver nunca el Cielo. Vengo para conduciros a la otra orilla, donde reinan eternas tinieblas, en medio del calor y del frío.»
(Carón [Caronte] en La divina comedia, Canto III)
El texto de Prilleltensky estámuy bien articulado, señalando directrices muy precisas y ordenadas, que permitan al psicólogo o a cualquier persona convertirse en un agente de cambio anta la anomia social. Paso a paso el autor nos va llevando por un camino muy ordenado, yo diría muy aséptico.
Para Prilleltensky la psicología crítica no es una técnica sino una posición ante valores, suposiciones y prácticas.
Aclarar posición respecto a valores.
El actor debe iniciar su camino enfrentándose a su realidad personal y la realidad política. Y estas realidades involucran los conflictos relacionados con valores, intereses y poder.
¿Y qué son valores? En una organización (y todos y cada una de nosotras pertenecemos a una o a varias) los valores son el marco del comportamiento que tienen sus integrantes, y dependen de la naturaleza de la organización (su razón de ser); del propósito para el cual fue creada (sus objetivos); y de su proyección en el futuro (su visión).
Definición muy completa, pero que pone de manifiesto, inmediatamente, que las organizaciones están lejos de éste. La Psicología Crítica apunta a cambios dentro de la estructura social, a organizaciones que favorecen a muy pocos, que tratarán a su vez de mantener las cosas como están y que antepondrán sus valores y poder a la injusticia.
Prilleltensky habla de este cambio como un viaje, como un trabajo en proceso. Y este trabajo incluye, para lograr cambios personales y políticos, la reflexión personal, de la comunidad y de la sociedad. La pretensión es que estos agentes medien para lograr justicia y empoderamiento. Y me asalta la pregunta: ¿por qué querrían sujetos que se benefician en dicha organización, proponer el cambio? Y la propuesta de Prilleltensky parte de que sean los psicólogos o los que tienen un puesto preferencial los que hagan el cambio. De hecho, quien ocupa el lugar preferencial será quien ostenta el poder o parte del poder. ¿Por qué querría cambiar? ¿Por qué tendría la capacidad de entender, de comprender a aquellos actores que son relegados en la organización; los que no tienen el poder, los que no reciben los beneficios, los sojuzgados?
Conflictos relacionados con valores, intereses y poder.
Bien señala el autor lo difícil que será para los grupos que promocionan ciertos valores, hacer a un lado sus intereses y su poder. Pretender que las asociaciones formadas con el fin del cambio permitan una visión común de todos los actores, para que no se sientan amenazados, para mí es una utopía. Y sobre el poder, todavía será más difícil, pues quien lo ostenta no renunciará a él, y terminará sofocando cualquier intento de cambio, ya sea de forma abierta u oculta.
Propone Prilleltensky cuatro tareas centrales para el agente de cambio.
1. Aclarar posición respecto a valores. Aclarar valores y un equilibrio entre el bienestar de los miembros y el bienestar de los receptores de los servicios. Planteamiento que no comparto pues desde ya, hay una división explícita que no lleva a ninguna unidad de intereses. Los de arriba y los de abajo.
2. Prevenir que el poder personal y los intereses propios minen el bienestar de los otros. No es fácil moderar nuestros intereses o valores, por lo que el autor sugiere que ponerlos sobre la mesa lo resuelve y no tendrá que esconder nada. ¡Así de fácil! No lo creo, encuentro una gran ingenuidad de parte del autor.
3. Facilitar una zona de congruencia. ¿Cómo lograrlo? Dice Prilleltensky, que lo primer es que el agente de cambio logre una congruencia entre sus valores personales, interese y poder. Facilitar que los otros miembros de la asociación hagan lo mismo. Asociarse con diferentes grupos para lograr concordancia de valores y objetivos.
4. Confrontar los valores subversivos de la gente y de los grupos, el abuso de poder y no permitir que los intereses propios minen el bienestar de la mayoría. Apertura, crítica y respeto. El manejo de la confrontación puede llevar a acallar voces o a descalificar liderazgos legítimos. No puedo compartir la posición del autor pues si hablamos de liderazgo hablamos de poder y entonces ¿dónde queda la equidad?
Conclusión del autor.
La agencia crítica es un acto de equilibrio. Es el equilibrio entre promover justicia y empoderamiento y la atención de las barreras subjetivas. Otro equilibrio es entre los valores e intereses del público y las necesidades de los trabajadores y voluntarios. La armonía entre estos grupos se ´procura con asociaciones significativas. No nos interesan los purismos ideológicos o intelectuales que no llevan a nada.
Los psicólogos y el objeto del cambio social: transformando el sistema social.
Dice el autor que la búsqueda principal de la psicología crítica es entender la relación entre poder y psicología para poder mejorar el bienestar de los marginados por las prácticas dominantes. Para esto propone:
Práctica para el cambio.
La práctica de la psicología clínica es la reflexión constante y fluida a través de la visión, teoría, investigación y práctica. La acción es el centro y las otras dimensiones deben convergir en prácticas sociales de cambio. La práctica es el arte de movernos lo más cerca del ideal. ¿El ideal de quién? Para comenzar el cambio, dice el autor, comenzamos con una visión ideal, procedemos con un estudio en contexto y concluimos sugiriendo acciones. Y ojo, qué peligroso: No podremos aceptar que lo que la gente expresa como necesidades sin un escrutinio crítico. El subrayado es mío. Requerimos de un set de valores o criterios para aceptar la legitimidad de las necesidades enunciadas. ¿Acaso no escenifica Prilleltensky poder y control de algunos para el cambio.
Asociaciones para el cambio. Nos asociamos para lograr dos cosas: crítica y sueños o ideales. Crítica es el acto de reconocer y nombrar la injusticia y sueños es la práctica de la esperanza, deseo y cambio social (Freire). Dice Nietszche, “La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre”.
Asociaciones para la crítica. Como profesionales, los psicólogos, estamos atrapados en una tela de araña de valores, intereses y poder. Tenemos postulados críticos para avanzar pero tenemos intereses propios que proteger. La crítica se concentra en tres objetivos: definiciones hegemónicas de los problemas para vivir, autoridad legítima y presión grupal. Nos enfocamos en lo dicho y en lo no dicho.
Definiciones hegemónicas impiden considerar otras alternativas dando paso al “culto a la impotencia”. Dice Macedo (1994): “la exclusión de las dimensiones sociales, culturales y políticas de las prácticas de la lectura da paso al nacimiento de una ideología de reproducción cultural que produce semi analfabetos”.
Retemos la sabiduría recibida y las regulaciones profesionales.
Observar la presión de grupo o presión social, pues esta ejerce una coerción sutil permanente.
Asociaciones para idealizar y transformar. La posibilidad de que los asociados examinen las dinámicas de la opresión puede ser muy liberados, pero no podemos ver a los otros como simples víctimas de la opresión, pues nosotros ejercemos actos represivos.
No comprar productos hechos en China, Indonesia, etc. Es un acto e transformación.
En la práctica crítica hay cuatro fases del ciclo: visión, contexto, necesidades y acción. Yo sugiero otro acomodo de palabras: necesidades, contexto, visión y acción.
Conclusión del autor: La Psicología crítica examina los temas silenciosos, esos temas que son muy controversiales o demasiado complicados para la psicología positiva. Creemos en las coaliciones de gente que se junta para compartir el yugo y la felicidad del cambio.
Los psicólogos y el objeto del cambio social: transformando el sistema social.
Para lograr una agenda de justicia social, los psicólogos deben enfocarse en el cambio a nivel macro.
Sistemas o políticas sociales. Dos perspectivas desde las cuales el psicólogo puede influir las políticas sociales.
La perspectiva racional técnica. La psicología corriente se ha aliado con esta perspectiva, argumentando que cuando hablan como psicólogos sólo deben presentar conclusiones de la investigación científica. Diferentes opiniones sobre rol del estado, ignora voces de los desventajados, se presenta como objetiva y con “valor neutro”
La perspectiva de movilización de recursos.
Con esta perspectiva, un problema social es una actividad para reclamar. Los intereses de los actores deben organizarse, reclamar de abajo hacia arriba y presionar para que haya cambio en el tema social, para crear un cambio social.
La perspectiva de movilización de recursos señala la importancia del contexto para que se dé el cambio. Es opinión de los autores que los valores suministran los fundamentos para los cambios morales para las políticas sociales.
El contexto de las políticas actuales es el capitalismo global. En muchos gobiernos, (¿o en casi todos?) las políticas sociales han sido relegadas favoreciendo las políticas sociales. Los gobiernos neoliberales han reducido impuestos; han recortado los fondos para los servicios públicos; han iniciado la privatización de lo que eran servicios públicos; han debilitado leyes laborales y ambientales y estándares de salud, educación y servicios.
Lo más perturbador es la naturaleza anti democrática del capitalismo global. Para mí, lo más perturbador es como el capitalismo global se vista con los trajes de la democracia.
Cambio de las políticas sociales: estrategias y roles para psicólogos clínicos.
1. Investigación y difusión de las políticas sociales.
2. Coaliciones y asociaciones con otras organizaciones del movimiento social.
3. Enfrentamiento al capitalismo global: investigación, educación y resistencia. Creo que se le olvida al autor la más importante: lucha.
Conclusiones: la reflexión de los autores es que la esencia de la Psicología Crítica es apoyar a las personas marginadas, hablar contra la injusticia social y actuar para lograr cambios sociales.